La Vida Religiosa Primitiva
Desde los albores de los siglos
Jesús su barca lanzó al mar,
muchos peces se filtraron
y las estrellas del mar.

Muy cargadas de riquezas
que la barquita se quebró,
la Revolución Francesa
un apagón resultó.
En la vida consagrada
una evolución gritó
las estrellas se elevaron
en la mística del Creador.

La esencia de su vida
era llegar a la perfección,
solas en el silencio
con su ascesis de oración.
Los dominicos labraron
un pergamino de amor,
escribiendo con su pluma
la teología de Dios.

En base de esa barca
que Jesús les dejó,
y La Iglesia hoy construye
barcos de evangelización.
Sor María Trínidad Durán López O.P.
Mas poesías
|