|
CARTA
APOSTÓLICA
ROSARIUM VIRGINIS MARIAE
DEL SUMO PONTÍFICE JUAN
PABLO II AL EPISCOPADO, AL CLERO Y A LOS FIELES SOBRE EL SANTO ROSARIO
Anunciar
a Cristo con María
17.
El Rosario es también un itinerario de anuncio y de profundización,
en el que el misterio de Cristo es presentado continuamente en los diversos
aspectos de la experiencia cristiana. Es una presentación orante y
contemplativa, que trata de modelar al cristiano según el corazón de
Cristo. Efectivamente, si en el rezo del Rosario se valoran adecuadamente
todos sus elementos para una meditación eficaz, se da, especialmente en la
celebración comunitaria en las parroquias y los santuarios, una significativa
oportunidad catequética que los Pastores deben saber aprovechar. La
Virgen del Rosario continúa también de este modo su obra de anunciar a
Cristo. La historia del Rosario muestra cómo esta oración ha sido
utilizada especialmente por los Dominicos, en un momento difícil para la
Iglesia a causa de la difusión de la herejía. Hoy estamos ante nuevos
desafíos. ¿Por qué no volver a tomar en la mano las cuentas del rosario
con la fe de quienes nos han precedido? El Rosario conserva toda su fuerza y
sigue siendo un recurso importante en el bagaje pastoral de todo buen
evangelizador.
Volver
a la página principal
|