|

6ª Estación:
la Verónica enjuga el rostro de Jesús
Te adoramos, Señor,
y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo. Es la
mujer valiente, decidida, que se acerca a Ti cuando todos te
abandonan. Yo, Señor, te abandono cuando me dejo llevar por el
"qúe dirán", del respeto humano, cuando no me atrevo a
defender al prójimo ausente, cuando no me atrevo a replicar una
broma que ridiculiza a los que tratan de acercarse a Ti.
Y en tantas otras
ocasiones. Ayúdame a no dejarme llevar por el respeto humano, por
el "qué dirán". Señor, pequé, ten piedad y
misericordia de mí.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria...
|