... vengan
con alegría a rezar el Rosario. El hombre rico no
responderá, pero el hombre pobre vendrá a Mi con su
Rosario y, en su pobreza, Yo lo escucharé mientras ora
esta sencilla oración. Ya que todo lo que es pobre y
sencillo es mortal para Satanás, quien es la Vanidad
misma. Esta es una de las razones principales por las que
Satanás odia el Rosario. (18
de marzo de 1991)