|

Madrinas
por la Vida
Fuente:
catholicweb.com Autor: Marta Grego de Vaeza
La
República Oriental del Uruguay es un pequeño país, con unos tres millones
doscientos mil habitantes y con una tasa de natalidad cero. Es un país de
América del Sur que está envejeciendo paulatinamente y que disminuye cada
vez más su población joven.
En
el Uruguay no existe una auténtica política de desarrollo social. La mayor
parte de la población está ubicada en la capital, Montevideo, mientras que
el interior del país se encuentra casi vacío y despoblado. El cinturón de
la pobreza se extiende, cada vez más, alrededor de la capital.
En
esas zonas marginadas es donde todavía nacen niños, que mantienen hoy en día
viva a la población. Estas personas carecen de cualquier clase de ayuda: no
tienen vivienda digna, no tienen trabajo, no cuentan con educación. En vez
de apoyar a estas familias que son el futuro de los jóvenes uruguayos, por
el contrario se las abandona.
Las
políticas de salud sexual y reproductivas que existen en nuestro país, no
conceden valor a la natalidad, sino que por el contrario la consideran un
problema a evitar. Se nos trata de ignorantes e irresponsables por seguir
teniendo hijos.
Frente
a esta realidad que atenta contra la vida del no nacido, en un país como el
Uruguay, pequeño y vacío, "Madrinas por la Vida" empieza a
trabajar apostando a construir la civilización de la vida que ha anunciado
Juan Pablo II.
¿Cómo
nació "Madrinas por la Vida"?
"Madrinas
por la Vida" nació a los pies de la Virgen de Guadalupe en México.
Concurrí junto a mi esposo a lo que se llama "El Llamado Guadalupano".
El
Pontificio Consejo de la Familia convocó a todos aquellos que trabajamos
por la defensa de la vida. El Cardenal López Trujillo nos habló de la
urgencia de hacer algo concreto a favor de la civilización de la vida.
Allí
frente a la guadalupana, protectora de los niños por nacer, nació nuestro
compromiso. Al volver a Montevideo empezamos una larga recorrida por el
Ministerio de Salud Pública y por el de Educación explicando nuestro
proyecto. Pero no hubo respuesta.
Durante
un tiempo busqué ayuda, ya que no tenía los medios económicos necesarios
para contar con una casa de acogida donde recibir a las madres en riesgo de
aborto.
Pasó
el tiempo, hasta que un día me encontré con una mujer embarazada que iba a
abortar. Estaba sola y no tenía dinero. Al hablar con ella me dí cuenta
que tenía mucho miedo por su situación. Le expliqué lo que era un aborto,
el daño físico y psíquico que ella sufriría; le ofrecí ayuda para
animarse a tener a su bebé. Y así, "Madrinas por la Vida" empezó
a trabajar.
¿A
quién se le llama "Madrinas por la Vida"?
Las
"madrinas" son personas que durante un año se comprometen a dar
un pedido mensual de alimentos a una mamá en riesgo de aborto. Además les
brinda pañales y ropita para el bebé.
La
madrina no conoce a la mamá personalmente ni al bebe, pero recibirá por
nuestro medio, cada mes, la información de como transcurre el embarazo. Se
compromete, además, a rezar por esa mamá y su bebé. Cuando el bebé nace
se le entrega a la madrina una foto del mismo.
Tenemos
una lista de madrinas prontas para empezar en el momento que se necesite la
ayuda.
Para
que sea posible ayudar a las mamás necesitamos a las madrinas. Ellas
entienden la importancia de lo que se les pide, con su ayuda van a hacer
posible que una nueva vida se salve.
Saben
que la ayuda que ofrecen y sus oraciones por el bebé y su mamá son de
importancia vital.
En
general son mujeres jóvenes con hijos pequeños, que están dispuestas a
ayudar durante un año a una mamá.
Ellas
no conocerán a quienes ayudan, pero recibirán información de cómo marcha
el embarazo y noticias del bebé cuando nazca. Se les entregará una foto
del bebé.
Ellas
se comprometen a buscar entre sus amigas más madrinas.
¿Cómo
trabajamos?
Empezamos
ayudando a madres en riesgo de aborto, aquellas que por sentirse
desamparadas piensan en abortar. Pero paulatinamente fuimos encontrándonos
con la madre con el bebé en brazos, sola o con el compañero, en la pobreza
y el desempleo.
Estas
mamás también son amparadas por "Madrinas por la Vida"; ellas
reciben la ayuda de alimentos y ropa para el bebé. Tiene una madrina por un
año.
Como
los pedidos se los entregamos personalmente, una vez al mes, estamos en
contacto permanente con ellas y el bebé.
En
el poco tiempo que llevamos trabajando, hemos aprendido mucho de estas mamás.
No se quejan nunca, están muy agradecidas por la pequeña ayuda que les
brindamos y también están abiertas a aceptar formación de parte nuestra.
La
mayoría pide trabajo, un lugar donde se les acepte con el bebé.
Por
ahora sólo contamos con la ayuda de las madrinas, no hemos recibido apoyo
de ninguna institución, ni del estado. No contamos más que con nuestra
buena voluntad y nuestra disponibilidad de tiempo para ellas.
Más
adelante pensamos en tener una bolsa de trabajo donde podamos ofrecer un
empleo a estas mamás. Se les está preparando unos talleres de economía
doméstica para introducirlas al mercado laboral.
Contamos
con orientadores familiares que apoyan a estas familias, ya que ellas pueden
recurrir gratuitamente a la consultoría con nosotras.
Buscamos
a las mujeres embarazadas en riesgo de aborto; las que por algún motivo
piensan en abortar. En general, no son sólo las mujeres de bajos recursos.
Se
enteran que "Madrinas por la Vida" quiere ayudarlas, darles otra
opción. Se contactan con nosotros y tenemos una reunión con ellas.
Cada
historia es distinta, siempre existe el temor, la soledad y la ignorancia;
se le pregunta por qué quiere abortar a su bebé, se la escucha.
Luego
se le explica en que consiste el aborto, y que por seguir adelante con su
embarazo tendrá ayuda por un año, contará con una madrina y además podrá
contar con nuestra atención de orientadoras familiares que la sostendrán
desde el punto de vista psíquico y espiritual. Podrá recurrir a nosotros
cuando lo desee. Tendrá la opción de hablar con un sacerdote.
Cuando
finalice el primer año de ayuda, la madrina podrá optar en seguir ayudando
el tiempo que estipule.
En
el caso en que la mamá no pueda quedarse con su bebé, "Madrinas por
la Vida" la contacta con la institución indicada que se ocupe de la
adopción.
Hasta
ahora, todas nuestras madres han querido quedarse con su hijo.
Las
madrinas en general reiteran su ayuda a futuros bebés.
Es
una experiencia maravillosa, ya que ellas están ayudando a que nazca un bebé,
al comienzo de una nueva vida; están apostando al futuro. Aprenden a
valorar la vida aún aquella que parezca más miserable, aún cuando ese bebé
sea enfermo.
Las
mamás salvadas del aborto viven su embarazo como un don, con inmensa alegría.
Se saben queridas y valoradas por nosotros, especialmente las conmueve la
ayuda de esa madrina que nunca van a conocer.
Anécdotas
de su fundadora Marta Olaso
Paso
de los Toros se encuentra en el centro del país. Está recostado al Río
Negro que divide al Uruguay en dos. Es una pequeña ciudad de algo más de
diez mil habitantes, con casas bajas y anchas calles que dividen simétrica
y diametralmente la ciudad.
Madrinas
nació a impulsos del corazón. No puedo negar que esta obra no es mía,
sino de Dios. Yo no planifiqué nada, ni se me ocurrió cosa alguna.
Simplemente
fuí e hice lo que Dios me indicó. Esto tiene un valor personal porque quería
hacer algo para agradar a Nuestra Madre del Cielo.
No
tenía ni idea de qué podía hacer. Tuve necesidad de ir a un retiro
espiritual, porque sentí que Dios quería "algo", y fuí ... Me
encontré con Marta Grego y me contó de una "idea" por la cual
venía luchando desde hacía cerca de diez años.
Ahí
empecé a ver que ese "algo" que yo presentía podía ser esto que
ella me estaba diciendo.
Vine
a casa y empecé a hacer escritos para poner en todos lados: escuelas,
liceos, parroquias, supermercados, hospitales, policlínicas, audiciones
radiales y televisivas, diarios de la ciudad, ... Imprimía todo en la
computadora y entregaba a todo el que veía.
A
todos les parecía sensacional la idea, todos me alentaban, y las
"madrinas" aparecían por todos lados. Pero ..., las madres no se
animaban a venir.
Entonces,
salí a buscarlas a la calle. Joven que veía con un bebé, la abordaba y le
ofrecía nuestra ayuda: ropa, pañales y un pequeño pedido mensual de
comestibles. En todos lados había dejado mis números de teléfono, pero no
se animaban a llamar. Después que empecé a buscarlas yo a ellas, ellas me
empezaron a buscar a mí.
Hoy
ya me están persiguiendo muchas madres muy carenciadas. Niñas de catorce,
quince, diecisiete años, solas y estudiantes de liceo, que son las que están
en mayor riesgo de aborto.
Además
se nos ocurrió darles clases de Economía Doméstica, Enfermería y
Costura. Como no contamos con muchos fondos económicos, estas fueron las únicas
materias que unas buenas señoras que entendieron el espíritu de la labor
de nuestra obra, generosamente les quieren enseñar.
A
las madres se les da formación cristiana.No tenemos temor a decir que esta
es una labor CONFESIONAL porque no la fundamos ni Marta G ni Marta O, sino
Nuestra Señora de Guadalupe, de la cual las dos somos devotas, como de
todas las imágenes de Nuestra Virgen Madre.
Empezamos
soñando...... y nos estamos quedando cortas.
Las
Mamas de "Madrinas por la Vida"
Hasta
ahora hemos visto que en las zonas carenciadas de Montevideo, es donde se
nota un movimiento ascendente de la natalidad. Allí viven familias, con
varios hijos, madres solteras y madres adolescentes. Estas familias no se
desentienden de estas situaciones, amparando y protegiendo a la embarazada,
instintivamente respetan la vida.
Para
ellos es una riqueza, un don. En su pobreza, el hijo, tiene un significado
de esperanza.
Allí
esta presente "Madrinas por la vida".
Comenzamos
ayudando a la madre en riesgo de aborto pero también incluimos a la madre
con su bebé en brazos, en la pobreza y en el desempleo, las cuales también
reciben la ayuda de los alimentos y ropa para el bebé.
Los
pedidos de alimentos son entregados una vez al mes, por lo que estamos en
contacto personal con la mamá y el bebé.
En
el poco tiempo que llevamos trabajando hemos aprendido mucho de estas mamás.
Las
mamás son de todas las clases sociales, están las muy pobres que viven en
villas míseras y también las de clase media.
Las
necesidades son diferentes, pero todas tienen en común el amor por su hijo
desde el momento en que les ayudamos a seguir con su embarazo.
Las
edades de las mamás oscilan entre los trece y veintitrés años.
No
se quejan, están agradecidas por la pequeña ayuda que reciben y también
están abiertas a recibir información y formación de parte nuestra.
La
mayoría pide trabajo, un lugar donde se las acepte con el bebé. Como por
ahora solo contamos con la ayuda de las madrinas y no hemos recibido ayuda
del Estado ni de ninguna institución, no poseemos más que nuestra buena
voluntad y nuestro tiempo.
Más
adelante, pensamos organizar una bolsa de trabajo donde pueda haber
oportunidades de empleo para estas mamás.
En
Paso de los Toros ya está funcionando un taller de economía doméstica,
para prepararlas bien, para entrar en el mercado laboral.
El
Amor en acción por los más necesitados
Es
necesario tener conciencia de las necesidades de los más necesitados.
Para
nosotros el más pobre de los pobres, es el no nacido, ya que peligra su
propia existencia porque a ese niño le quieren negar el derecho a la vida.
Esa
es la mayor pobreza, el no tener derecho a nacer.
La
atención a los más necesitados, surge de la opción de amar de manera
preferencial a los pobres.
Sin
este amor hacia la maternidad, basado en el respeto por la vida y la
dignidad de la mujer, es muy difícil ayudar.
Pero
el amor se refleja en obras, en estar disponible, en el
"encuentro" con la madre necesitada.
"Madrinas
por la Vida" busca a la madre y allí comienza una amistad basada en la
confianza y en el respeto.
Hay
un diálogo personal con la madre en riesgo de aborto, se la escucha, se le
explica sus riesgos físicos y psíquicos, en que consiste y en lo que no le
debe suceder al bebé.
Después
seguirá adelante con su embarazo y tendrá una madrina por un año.
Lo
importante es que la mamá seguirá con su embarazo, sabe que siempre
estaremos disponibles para ella.
Comentarios
al autor: martag@netgate.com.uy
Ingresa
tus datos para comprometerte en esta Campaña de Oración, si aún
no lo has hecho.
|
|